Un año más, el pasado 28 de mayo nos reunimos para compartir una oración de acción de gracias con motivo de la Primera Comunión de los alumnos y alumnas del colegio que han recibido este sacramento durante este curso.
Acompañados por sus familias y profesores, los niños participaron de manera muy activa en este encuentro, participando con cantos, peticiones y diferentes momentos de oración preparados para la ocasión. Fue un momento sencillo pero muy especial, en el que se quiso dar gracias por el camino vivido y por este importante paso en su vida cristiana.
Además, miembros de los grupos de JMV-ITIO estuvieron presentes animando a los alumnos y compartiendo con ellos su experiencia, invitándoles a conocer más de cerca este movimiento juvenil y a plantearse su participación en un grupo donde seguir creciendo en la fe, la amistad y el compromiso.
Durante el encuentro, se les animó también a continuar avanzando con ilusión en esta nueva etapa de su vida cristiana, reforzando los valores aprendidos y manteniendo vivo el vínculo con la comunidad.
Como recuerdo de este día tan significativo, cada uno de los niños recibió un pequeño obsequio, símbolo de cariño y de acompañamiento en este momento tan importante para ellos.
Para finalizar, disfrutamos de una agradable merienda en el patio del colegio, compartiendo un tiempo de convivencia entre alumnos, familias y profesores.
La Primera Comunión es uno de los momentos más importantes dentro de la Iglesia Católica, ya que supone la primera vez que los niños reciben el Sacramento de la Eucaristía.
En la Sagrada Comunión, Jesucristo se hace presente bajo las especies del pan y del vino. Los cristianos recibimos así a Jesús vivo, con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.
A través de este sacramento, Cristo se convierte en alimento espiritual para nuestras almas, fortaleciendo nuestra fe, acompañándonos en el camino de la vida y acercándonos a la promesa de la vida eterna.
«Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo» (Jn 6, 51).
A continuación les mostramos diferentes momentos vividos dicho día:
